Eduardo Lugo: En tres años de gobierno dejó una vara muy alta y difícil de superar

La administración de Eduardo Lugo dejó una cantidad importante de obras y programas que sí pueden documentarse: recuperación y ampliación de servicios de agua potable, rehabilitación de infraestructura hidráulica, obras de drenaje, calles y caminos, domos deportivos, apoyos educativos, zapatos escolares, tablets y estímulos a estudiantes y deportistas.

Opinión | Alejandro Almanza Aguilar

Hay gobiernos municipales que se recuerdan por las obras que inauguraron, otros por los discursos que pronunciaron y algunos más por las promesas que quedaron en el camino. Pero también existen administraciones que dejan una huella distinta: aquella que se puede medir en servicios, en calles, en agua, en escuelas y, sobre todo, en las condiciones de vida de las familias.

Ese es el caso del profesor Eduardo Lugo López, quien encabezó el Ayuntamiento de Santiago Ixcuintla durante el periodo 2021-2024 y cuya gestión merece, más allá de simpatías o diferencias políticas, una revisión objetiva de lo que hizo por su municipio.

Y aquí surge una pregunta que puede resultar incómoda para algunos: ¿qué tanto de lo realizado durante esos tres años se ha reconocido realmente por los santiaguenses?

El agua: uno de los grandes retos

Si hubo un tema que representó un desafío para aquella administración fue, sin duda, el agua potable.

Al comenzar su gobierno, Lugo López informó que la cabecera municipal enfrentaba serias restricciones en el suministro. Durante sus primeros 100 días, su administración reportó la recuperación del servicio en Santiago Ixcuintla y en diversas comunidades, además de la rehabilitación de pozos, entre ellos los de Puerta Azul y Villas de Ixcuintla.

Pero el problema era mucho más grande.

Durante su administración se impulsaron obras de rehabilitación de redes, líneas de conducción, pozos y sistemas de distribución. En 2022, por ejemplo, se reportó la rehabilitación del drenaje en la colonia Lindavista y la construcción de una línea de conducción de agua potable en calles de la cabecera municipal.

En 2023 se dio un paso más importante con la rehabilitación de los filtros de la Planta Potabilizadora de Santiago Ixcuintla, con una inversión reportada de 2 millones 91 mil 688 pesos, destinada a mejorar la cantidad y calidad del agua.

También fueron gestionados 22 equipos cloradores para distintas comunidades, con el objetivo de fortalecer la desinfección del agua destinada al consumo de la población.

Y quizá uno de los proyectos más ambiciosos fue llevar agua potable a comunidades de la región de Las Haciendas, donde algunas poblaciones históricamente habían carecido del servicio. En agosto de 2023, Lugo López señalaba que más del 85 por ciento de la población ya había sido atendida y que se trabajaba para ampliar la cobertura.

En la zona serrana también se realizaron obras de captación, conducción y almacenamiento de agua potable. En Hacienda Vieja, por ejemplo, se anunció una inversión municipal superior a 1 millón de pesos para rehabilitar este sistema.

No se puede decir que el problema del agua desapareció por completo —ningún gobierno municipal puede presumir semejante cosa—, pero sí resulta evidente que fue uno de los asuntos prioritarios de aquella administración.

Educación: quizá el rostro más social de su gobierno

Si hay una característica que distinguió el discurso de Eduardo Lugo fue su insistencia en que “en la educación no se gasta, se invierte”.

Y esa frase no se quedó únicamente en el discurso.

Uno de los programas más llamativos fue la entrega de 10 mil pares de zapatos escolares para niñas y niños de educación básica del municipio. La administración explicó que el programa fue financiado mediante ahorros y ajustes en el gasto municipal, incluyendo una reducción salarial del 28 por ciento a funcionarios y miembros del Cabildo.

La importancia de este programa no estaba solamente en el número de zapatos entregados.

Para muchas familias de comunidades rurales, comprar uniformes, útiles y calzado representa un gasto considerable. Por eso, que un gobierno municipal destinara recursos públicos a este tipo de apoyo tuvo un efecto directo en la economía familiar.

Y hubo algo todavía más simbólico.

Lugo López, quien había sido profesor antes de llegar a la presidencia municipal, recordó en distintas ocasiones sus años como docente en comunidades apartadas y las carencias que enfrentaban algunos estudiantes. Ese antecedente ayuda a entender por qué la educación ocupó un lugar importante dentro de su administración.

Tablets y computadoras para premiar el esfuerzo

La apuesta educativa también se trasladó al terreno tecnológico.

El programa “Transformando Santiago” contempló la entrega de tablets a estudiantes de secundaria y educación media superior con mejores promedios. La entrega se realizó en enero de 2024 y fue presentada como un incentivo para reconocer el esfuerzo académico.

Anteriormente, el alcalde había anunciado que los mejores promedios de secundaria y preparatoria recibirían computadoras portátiles o tabletas para facilitar sus tareas.

Posteriormente, también se documentó la entrega de estímulos a jóvenes deportistas destacados, incluyendo tablets como apoyo para continuar con sus estudios. En 2024 se reportó el reconocimiento a 21 atletas santiaguenses que participaron en competencias nacionales.

Es decir, la política educativa no se limitó únicamente a infraestructura escolar: también buscó reconocer el rendimiento académico y deportivo de los jóvenes.

Obra pública: agua, drenaje, calles, caminos y espacios deportivos

Otro aspecto que marcó la administración fue la decisión de priorizar, según las declaraciones del propio alcalde, obras consideradas de infraestructura básica.

Agua potable, drenaje, empedrados, caminos rurales, alumbrado y espacios deportivos estuvieron entre las obras señaladas durante su gestión.

En comunidades como Mayorquín se entregó una cancha de usos múltiples techada con una inversión cercana a los 3 millones de pesos, mientras que en Santa Cruz se inició la construcción de un comedor escolar.

En Valle Morelos se entregó posteriormente un domo de usos múltiples con una inversión superior a los 3 millones de pesos, destinado a actividades deportivas y comunitarias.

En la zona serrana también se realizaron trabajos de rehabilitación de caminos rurales, facilitando el tránsito de habitantes y el traslado de productos agrícolas y ganaderos.

Y en distintas colonias de la cabecera municipal se ejecutaron obras de empedrado, banquetas, redes de agua potable y alumbrado.

La administración de Eduardo Lugo dejó una cantidad importante de obras y programas que sí pueden documentarse: recuperación y ampliación de servicios de agua potable, rehabilitación de infraestructura hidráulica, obras de drenaje, calles y caminos, domos deportivos, apoyos educativos, zapatos escolares, tablets y estímulos a estudiantes y deportistas.

Pero una red de agua permanece. Una calle permanece. Una escuela mejor equipada permanece. Un domo permanece. Y, sobre todo, el recuerdo de un niño que recibió unos zapatos para poder ir a la escuela también permanece.

Por eso, más allá de si alguien simpatizó o no con Eduardo Lugo, hay algo que vale la pena reconocer: durante tres años hubo una administración que puso una parte importante de sus recursos y esfuerzos en atender necesidades básicas y apoyar a la educación.

¿Qué alcalde vendrá después capaz de superar lo que se hizo?

Porque cuando un gobierno deja la vara alta, el verdadero reto no es criticar al que se fue. El verdadero reto es hacer más por el pueblo, y eso es lo que siempre ha hecho Eduardo Lugo.