Inspirando con ciencia: La historia de Tania Patricia Altamirano Medina, creadora de “Barbie Biomédica”

Desde Santiago Ixcuintla, Nayarit, hasta convertirse en una voz destacada de la ciencia en redes sociales, Tania Patricia Altamirano Medina, estudiante de la Licenciatura en Biomedicina Ambiental Traslacional (LIBAT) de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), representa un ejemplo vivo de perseverancia, innovación y compromiso con el conocimiento.

“Abrir un camino para otras mujeres en la ciencia representa un acto de transformación y justicia… Ser una mujer científica es una forma de inspirar a otras a soñar en grande y a creer en su capacidad para cambiar el mundo”, afirma Tania, quien ha tomado su pasión por la ciencia para crear Barbie Biomédica, una página de divulgación científica en redes sociales que busca motivar a más jóvenes a explorar el vasto universo de la investigación.

Un camino hacia la ciencia

Tania se mudó a Tepic a los 9 años, junto a su hermana Natalia y su madre Rosario, una dedicada maestra de educación primaria. Sus frecuentes visitas a los espacios de la UAN sembraron, sin saberlo, las primeras semillas de su interés por la ciencia. Aunque inicialmente planeaba estudiar Medicina, descubrió la LIBAT, un programa académico único, innovador y de reciente creación que combina ciencia, tecnología y desarrollo sostenible.

Metas que transforman el entorno

Con la vista puesta en la biorremediación de ríos contaminados en Nayarit, Tania trabaja actualmente en proyectos prometedores como el desarrollo de un hidrogel agrícola impregnado con biofertilizantes. Este innovador prototipo busca liberar agua de manera controlada y enriquecer los suelos, promoviendo la sostenibilidad agrícola.

Además, su interés en la microbiología la ha llevado a investigar el potencial de microorganismos para resolver problemas ambientales, un área que espera seguir explorando en posgrados futuros.

Barbie Biomédica: Ciencia para todos

Inspirada por sus docentes y su deseo de mostrar el lado humano y accesible de la ciencia, Tania fundó Barbie Biomédica. A través de esta plataforma, documenta sus experiencias como estudiante de la LIBAT, congresos, estancias de investigación y proyectos, demostrando que las mujeres pueden desarrollarse en cualquier área científica que elijan.

“El nombre de Barbie proviene de mi percepción de que las investigadoras estamos capacitadas para trabajar en lo que nos apasione. Quiero que más jóvenes vean la ciencia como un camino lleno de posibilidades”, comenta Tania, cuya página ya ha inspirado a muchas personas a interesarse por la investigación.

Motivación y apoyo universitario

Gracias a la UAN, Tania ha participado en programas como Vacaciones Científicas, el Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico y el Programa Delfín. Este respaldo le ha permitido avanzar en sus objetivos y soñar con convertirse en una destacada investigadora en microbiología ambiental.

A través de su historia, Tania envía un mensaje claro: en la ciencia no solo se encuentran respuestas, sino también desafíos que transforman nuestra manera de entender el mundo.

Con proyectos que buscan impactar positivamente a su comunidad y una actitud resiliente, Tania Altamirano Medina está dejando huella como científica, divulgadora y soñadora. Su camino es, sin duda, un faro para futuras generaciones de mujeres que aspiran a cambiar el mundo desde la ciencia.